Son de esos momentos en que en lo unico que pensas es en poseer el cuerpo de aquella persona e ir abriendolo poco a poco, siguiendo por extraer cada uno de sus organos y usarlos como brochas para pintar todas las paredes. Por ultimo comerte sus vísceras y refregartelas por todo el cuerpo, al mismo tiempo que reís como un loco desquiciado. Así me siento hoy.