Llegaba a casa después del colegio, humillado y golpeado por mis compañeros, y vos estabas ahí como todos los días preocupado por lo que me había pasado, con ganas de que me mejore, para jugar conmigo, y que yo te enseñe cosas, cuando en realidad y sin darme cuenta me estas enseñando vos a mi.
Era cosa de todos los días mis jornadas estaban repletas de emociones, cansancio, odio, preocupación ilusión locura, amor. No se como podía soportar todo eso a diario, quizás fue por tu ayuda, todos los días pensaba que te estaba ayudando, pero en realidad eramos todos uno, sin uno el otro no podía seguir, como soldados que van al frente, los de atrás levantando a los caídos que aun podían caminar, o ese momento en el que uno se cae en el pogo y los desconocidos te levantan, isa de desinteresada era la ayuda, sin esperar nada a cambio mas que la mejoría del otro.
Hoy en día nos hemos echo daño, hay distancia, ya no es lo mismo, pero algo queda y sigue siendo igual de fuerte, ese algo que nunca va a cambiar, el amor mas fuerte y puro que puede llegar a existir.
Como un perro que espera el regreso de su amo hasta la muerte, o una madre esperando que su hija/o vuelva a casa.
Esto siempre va a ser así y si no...nada ni nadie nos quita el pasado, moldeador del presente y causante de nuestro futuro...
Amo esto de vos, que con palabras tan simples me transmitas tantas emociones. Te amo forro!
ResponderEliminar